La versión de su navegador no está debidamente actualizada. Le recomendamos actualizarla a la versión más reciente.

Erosiones corneales recidivantes

Publicado 09/01/2016

Por Sofía Ruiz, Optometrista clínico en Centro Boston de Optometría

 

Las erosiones corneales recidivantes (ECR) son el resultado de una alteración a nivel de la membrana basal del epitelio corneal. El epitelio sufre anomalías en su adhesión y de forma recurrente se producen pérdidas de superficie epitelial.

 

 La córnea de este paciente con historia de erosiones recidivantes, muestra un exceso de membrana basal que crea un epitelio engrosado con múltiples capas.

 

¿Por qué se producen estas erosiones?

La mitad de los casos de ECR son secundarios a la presencia de distrofias corneales. La distrofia epitelial de Cogan (o distrofia en punto-mapa-huella), con alteraciones a nivel de esta primera capa corneal, tiene en las ERC su principal complicación.

Guardar

Además de ésta, la distrofia endotelial de Fuchs puede tener como manifestaciones en estados avanzados, estas erosiones epiteliales. Las fases iniciales asintomáticas caracterizadas por la presencia de guttata, dan paso a la formación de edema estromal y epitelial. Puede apreciarse entonces la aparición de microquistes que van coalesciendo para formar bullas que rompen, dando lugar a la erosión epitelial.

Otras distrofias anteriores como la de Reis-Buckler y la granular, pueden ocasionar también estas erosiones corneales.

Si las distrofias son la causa de la mitad de los casos de ECR, ¿qué las provoca en el otro 50%? Pueden ser el resultado de un traumatismo ocular que en su momento abrasionara la superficie corneal y del que no se ha logrado una recuperación con una buena adherencia entre epitelio y estroma anterior. En estos casos, puede ocurrir pasado un tiempo, que el epitelio vuelva a desprenderse de forma espontánea, repitiendo la sintomatología dolorosa del primer episodio. Cortes con papel, arañazos y traumatismos con hojas de plantas o árboles, están en el podium de las causas. (1)

 

¿Cómo vive esto el paciente?

De forma dolorosa. Esto duele bastante. Además, aburre a algunos pacientes que no ven el día en que se puedan librar de estas repeticiones. Los episodios pueden aparecer separados del primero por meses o años. Tras el primero pueden no repetirse más que una vez, o hacerlo con una alta frecuencia, sorprendiendo dolorosamente al paciente varias veces al mes.

Normalmente el dolor sorprende al paciente al despertar. Este dolor es intenso, punzante, con una duración de unos minutos a varias horas, e incluso días. Hay pacientes tan aquejados de este problema, que duermen mal temiendo al momento de despertar con ese dolor.

 

¿Qué vemos nosotros en la exploración?

Un área corneal desepitelizada, que tiñe con fluoresceína. Los bordes de la lesión pueden estar levantados, formando flaps epiteliales. Las erosiones recidivantes, causadas por la entrada de cuerpos extraños o traumatismos, se producen en el lugar en que tuvo lugar la primera abrasión. Las causadas por distrofias tienen tendencia a aparecer en córnea central, pudiendo alterar la visión.

 

 Distrofia de la membrana basal, en mapa 

 

Prevención y manejo

Ante cualquier erosión corneal, la lubricación constante es imperativa. Aparte de cualquier otro tratamiento necesario, debemos indicar al paciente la necesidad de lubricar la superficie ocular con frecuencia, para facilitar el desarrollo de buenas adherencias epiteliales.

El uso de soluciones hipertónicas, como el cloruro de sodio al 5%, ayuda a rebajar el número de episodios de ECR. Estas soluciones actúan sobre el edema corneal favoreciendo mejores adhesiones entre la superficie epitelial y la membrana basal (la que conocemos por capa de Bowman).

Está bastante aceptado que la más valiosa pauta de tratamiento es aplicar una pomada o ungüento (puede ser un antibiótico suave o un lubricante denso o pomada hipertónica) a la hora de acostarse.(2)

Las lentes de contacto son una opción útil para proteger la córnea desepitelizada del dolor y de nuevas roturas de epitelio, cuando éste aún está “frágil” y con pocas adhesiones. (3)

Los casos más severos, pueden requerir un manejo quirúrgico que va desde el debridamiento al uso de PRK y micropunturas estromales. (4,5)


 

Referencias:

  1. Reidy JJ, Paulus MP, Gona S. Recurrent erosions of the cornea: epidemiology and treatment. Cornea. 2000;19:767-771.
  2. Ewald M, Hammersmith KM. Review of diagnosis and management of recurrent erosion syndrome. Curr Opinion Ophthalmol. 2009;20:287-291.
  3. Das S, Seitz B. Recurrent corneal erosion syndrome. Surv Ophthalmol. 2008;53:3-15.
  4. Baryla J, Pan YI, Hodge WG. Long-term efficacy of phototherapeutic keratectomy on recurrent corneal erosion syndrome. Cornea. 2006;25:1150-1152.
  5. Geggel HS. Successful treatment of recurrent corneal erosion with Nd:YAG anterior stromal puncture. Am J Ophthalmol. 1990;110:404-407.

Guardar